miércoles, 12 de noviembre de 2014

MI MANIFIESTO.

Entre tabaco y café transcurren las noches,
se pierden en el infinito de su oscuridad,
los días no siempre son mejores,
pero se sobrevive como se puede.

El anestésico  cristal ya poco efecto tiene,
y las resacas son mas agudas (señal que se acercan los 30)
una canción retumba en la mente y se mantiene en la memoria
que me recuerda heridas del pasado.

La ciudad es cada vez mas acelerada y es difícil marcarle el paso,
pero es bueno, seguir siendo un completo extraño,
no hay culpas, ni reconocimientos....
simplemente....invisible.

Con lo tarde que me acuesto y lo temprano que me levanto,
en cualquier momento me encuentro conmigo mismo en el pasillo,
que par de figuras tan patéticas,
ya no se ni que decirme.

Otro cigarrillo y camino por las calles,
pensamientos van y vienen,
libertades adquiridas y perdidas,
palabras que se pierden en el trafico de las seis,

Sera mejor seguir siendo un transparente,
que se confunde entre las gentes y sus sombrillas,
confundiendo mi voz entre pitos y vendedores.

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